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ALERTA Y PREOCUPACIÓN /// Crece la cifra de niños que se autolesionan por los videojuegos

 

Es gravísimo los casos más frecuente de niños y adolescentes que se autolesionan por los videos, sin pesar y actuando impulsivamente en los  “retos muy peligrosos”.

Siete chicos uruguayos debieron recibir atención médica tras participar de desafíos virales inspirados en “Huggy Wuggy”, protagonista del videojuego “Poppy Playtime”.

De color azul, ojos redondos y boca roja con colmillos afilados, la figura de “Huggy Waggy” se muestra, al comienzo, con un aspecto “inocente” y va mutando a lo largo del juego. El objetivo de los participantes es resolver “puzzles” para no tener que enfrentarse al monstruo que, en caso de alcanzar al jugador, lo abraza hasta asfixiarlo.

Si bien en el videojuego original no aparece nada vinculado con las autolesiones, su enorme popularidad (sobre todo en niñas y niños de entre seis y 10 años) empujó el surgimiento de “copias” (conocidas como spin-offs) que toman algunos de sus elementos y escapan al control de los creadores de “Poppy Playtime”. En estos videos publicados en distintas plataformas, se encontró material que incita a las autolesiones y a otras conductas de riesgo mediante “retos” propuestos a los chicos.

La psiquiatra Juana Poulisis, magister en Psiconeurofarmacología y docente de la Universidad Favaloro, responde » Los más vulnerables son las chicas y los chicos con baja autoestima y con más impulsividad, lo que en inglés se denomina como novelty seeking (“buscadores de la novedad”). “Cuando tenés un cerebro más impulsivo, estas propuestas pueden ser vistas como algo alentador, muy placentero, como un pico dopaminérgico. Por otro lado, esto puede prender en chicas y chicos que la están pasándola mal desde todo punto de vista, por ejemplo, atravesando una depresión”, señala la especialista».

Y advierte: “El problema de estas propuestas es que dan ideas. Tal vez una niña o niño que no sabía que existía esta posibilidad de lastimarse, empieza a probarlo y puede sentir una sensación de alivio, de distrés. Por eso, siempre hacemos hincapié en que los padres estén alertas: el cuidado parental en el uso de la tecnología es clave”.

Por otra lado comento un efecto traumático
Silvia Ongini, psiquiatra infantojuevenil del departamento de pediatría del Hospital de Clínicas, subraya «Hay distintos grupos etarios que caen en las trampas de los desafíos propuestos por los spin-offs. En el caso de Poppy Playtime, la mayoría de las chicas y los chicos están en la primaria».

Independientemente de que los chicos y las chicas puedan verse involucrados en conductas de riesgo como las autolesiones, Ongini subraya que el estar expuestos a imágenes terroríficas o juegos “para los cuales su psiquismo no está todavía preparado para metabolizar o procesar adecuadamente”, va a generarles un impacto grande, una situación traumática que en algunas niñas y niños se va a manifestar pidiendo apoyo o resguardo a sus figuras significativas; mientras que otros, en cambio, “no van a poder hacerlo y van a tender a tejer otro tipo de vínculos, depositando su confianza en quienes los están manipulando desde el otro lado de la pantalla”.

 

Fuente: La Nación

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