Damon Albarn: la estrella de rock virtual que quiere borrar la frontera entre lo humano y la animación


Adriano Mazzeo

04/12/2020 10:12

Actualizado al 04/12/2020 10:12

Casi 20 años antes de escuchar la palabra “virtualidad” todos los santos días a nivel mundial, el compositor, cantante y multi instrumentista Damon Albarn y el ilustrador Jamie Hewlett -ambos británicos- crearon la primera banda virtual del mundo: Gorillaz.

El éxito rutilante de Blur, popularísimo pilar del brit-pop y banda que Albarn lideró a través de cuatro décadas, puso a Gorillaz de inmediato en el foco de atención, evento justificado por el rompedor primer disco del “grupo” lanzado en 2001.

El dúo se jactaba de ofrecer un producto moderno y fácilmente consumible pero con características de multiculturalismo, una apertura destacable en cuanto a lo sonoro y estilístico y la fundamental importancia de lo estético, corporizado en los cuatro variopintos personajes animados -creación de Hewlett- que integran la banda.

Gorillaz, el proyecto creado por Damon Albarn y Jamie Hewlett sigue creando.

Gorillaz, el proyecto creado por Damon Albarn y Jamie Hewlett sigue creando.

Sumados a estas novedosas características, un finísimo criterio para convocar invitados y la elección de trabajar con destacados productores de electrónica y hip hop encumbró a Gorillaz en un lugar de privilegio en el podio del pop inteligente del nuevo milenio.

A través de los años fueron matizando su virtualidad total, mostrándose como un sólido acto en vivo. El público porteño tuvo que esperar hasta 2017 para poder atestiguar el poderío de la propuesta sobre el escenario y la espera valió la pena: aquel show en Tecnópolis, que esquivó una demencial tormenta de verano, fue de una excelsa fineza. Las parábolas atmosféricas que trazaron sus canciones más canallas y sus baladas más sentidas completaron un show de inolvidable factura.

La situación pandémica que dicta la dinámica del día de hoy convirtió a todas las bandas del mundo en potenciales Gorillaz -hoy por hoy prácticamente no hay bandas “reales”, todas aparecen a través de una pantalla-, pero ellos volvieron a sacar a relucir su idoneidad para pensar un poco más allá. Ni lerdos ni perezosos se embarcaron en un proyecto llamado Song Machine para el cual durante este fueron editando singles, periódicamente, todos acompañados de material extra en redes sociales.

El listado de invitados en dichos temas quita el hipo: Robert Smith de The Cure, Elton John, St. Vincent, Beck, Fatoumata Diawara, Slowthai, etc.

Para festejar la salida de Song Machine, Season One: Strange Timez, el primer disco de esta serie, Gorillaz decide jugar a la “virtualidad orgánica” con una super producción en vivo por streaming en la cual se combinarán los dos mundos de la banda: el de los músicos y el de las animaciones. Serán tres shows que saldrán en distintos momentos según diferentes husos horarios (ver recuadro).

En una breve ronda de prensa por videoconferencia en la que Clarín participó junto a otros medios de Latinoamérica y España, un sonriente Albarn comentó que “la idea de hacer un streaming en vivo, en plan Especial de TV, es algo venimos pensando y claramente vimos la oportunidad ahora. Llevamos unos 20 años tratando de ver cómo integrar a los animaciones con nosotros en vivo en el mismo espacio. Es todo un trabajo, bastante técnico, bastante caro; creo que exploramos los límites de lo que es posible y lo que no. Es emocionante, y será la primera vez que la gente podrá ver a ambos bandos compartiendo escena e interactuando al mismo tiempo”.

Gorillaz y Fatoumata Diawara hacen sociedad en "Desolé".

Gorillaz y Fatoumata Diawara hacen sociedad en "Desolé".

Visiblemente entusiasmado con la idea, advirtió que “todo fan de Gorillaz debería ver estos shows en streaming. Será como un sueño hecho realidad para ellos, porque también es en parte una película. Es un choque en vivo multiuniversal.” “Quizá el año que viene hagamos más shows en formato de TV; ¿quién sabe? Esto de los episodios es algo que fluye naturalmente para nosotros”, completó Albarn la idea, quien al ser consultado por la esencial importancia de los artistas en el contexto de la pandemia, casi molesto, se plantó: “Es una estupidez, es basura”.

Y enseguida amplió su opinión: “En todo lugar en el que el espíritu humano esté librando una batalla, la música debería estar ahí para levantarnos el ánimo y el arte debería estar para darnos una vida colorida. Entiendo el punto, pero como artistas deberíamos ser capaces de ver que siempre tuvimos grandes problemas. La pandemia no es un problema mayor que los que tuvimos anteriormente. Yo fui feliz como artista antes de esto. Siempre hubo una polución catastrófica, destrucción de bosques, muros, adicciones a las drogas… ¿Cuál es la diferencia?”

Con una discografía que ya alcanza las siete referencias de estudio, Gorillaz se mantuvo a la vanguardia -convocando artistas nóveles, gente que tiene la mitad de la edad de los creadores del concepto-, y al mismo tiempo cumpliendo sus propios sueños como fans mediante colaboraciones de artistas de la talla de Tony Allen, Ibrahim Ferrer, George Benson, Bobby Womack, Lou Reed y Mick Jones (The Clash).

Para Albarn, la clave de su éxito no es un misterio: “Fue mantenerme abierto y receptivo, y no descansar en mis laureles. Gorillaz tiene un ADN totalmente diferente a mis otros proyectos, pero yo me tomo todas mis bandas con el mismo nivel de respeto y empatía”.

Luego dio ideas sobre la forma en que define la arquitectura de sus canciones, teniendo en cuenta los invitados: “No lo suelo pensar en términos de ‘con quién me gustaría colaborar’. Ya hay conversaciones para la segunda temporada de Song Machine. Envié algunos tracks a personas super interesantes. Pero soy muy supersticioso respecto a develar esos nombres anticipadamente. De cualquier modo, puedo decir que definitivamente hay algunos artistas que interesarán a la audiencia de Sudamérica”.

Sobre la idea de que Gorillaz sea un proyecto maximalista en el que la sentencia clásica de “menos es más” suele quedar fuera de juego. El londinense explicó: “Simplemente seguimos un camino. Y un poco lo que pasa es que cuanto más hacemos, más se agranda la propuesta. No es intencional, sucede de esa manera”

Así es la tapa del nuevo álbum de Gorillaz.

Así es la tapa del nuevo álbum de Gorillaz.

-Con la cantidad y calidad de invitados que hay en este disco de Gorillaz, debe haber mucha producción y energías que coordinar. ¿Cómo lidiás con la ansiedad en esos casos?

-Es que no hay plan, simplemente evoluciona. Porque empezamos sólo con un episodio y no teníamos idea de cómo continuaría. Fluyó hermosamente. Definitivamente es algo no muy planeado (risas)

-En Gorillaz lo querés abarcar todo musicalmente. ¿Sos ese tipo de persona para la cual una vida entera no le alcanza para experimentar todo lo que desearía?

-¡Oh, claro, seguro! Pero en cierto punto deberás aceptar que tampoco podrás experimentarlo todo, aunque siempre intento experimentar lo máximo posible.

El disco: Song Machine, Season One: Strange Timez (Warner)

Más allá del concepto y la atractiva idea de promoción que conlleva este proyecto “gorilleano”, Strange Timez, tiene algo muy importante: grandes canciones.

Una vez más las colaboraciones dan en el clavo, sobre todo las que combinan referentes de distintas generaciones. Elton John y 6LACK brillan en The Pink Phantom. Aquí, la impensada pareja más Albarn tienden un robusto puente a la coherencia: perfecto match para la voz lluviosa del dueño de casa, el dramatismo deluxe de John y el autotune-porn de 6LACK. Otro caso de éxito para todas las edades es How Far? que encuentra Skepta – ídolo del grime británico- con el mítico baterista nigeriano Tony Allen, quien falleció en abril de este año.

Cuando se le da una pasada de corrido a los 65 minutos de Strange Timez, cuesta creer que sea una vertical sonora sin demasiada planificación. Las distintas canciones cumplen una función en particular (se cortaron ¡7! temas como singles) pero también conviven cómodamente en la totalidad de la placa.

Una vez que se apacigua el morbo de escuchar cómo suena Albarn junto a Robert Smith (The Cure), Beck, St. Vincent y Peter Hook (Joy Division/New Order), es menester adentrarse en las colaboraciones más modernistas del trabajo para encontrar gemas con peso propio, entre ellas Desolé, encantadora progresión con a la cantautora maliense Fatoumata Diawara, el trap-pop experimental de Friday 13th junto al franco-inglés Octavian y ese pasaje de exquisito tribalismo sofisticado que es Opium (feat. EARTHGANG).

Los shows: Song Machine Live

El 12 y 13 de diciembre será la primera presentación en vivo de Gorillaz desde 2018. Se transmitirá en vivo desde Londres en tres shows separados, en tres zonas horarias: Asia, Australia y Nueva Zelanda (sábado 12 a las 8 AM, de Argentina); América del Norte y América del Sur (sábado 12, a las 9 PM de Argentina); Reino Unido, Europa y África (a las 4 PM de Argentina), a través de LIVENow. Las entradas se consiguen a través de WWW.GORILLAZLIVENOW.COM

E.S.

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