ETAPA DIFÍCIL /// ¿Cómo ayudar a un adolescente a transitar a la edad adulta?

 

El adulto responsable de un adolescente, por lo general son sus padres, estos deben acompañar emocionalmente a los hijos en el camino hacia la adultez.

Con el paso de los años, tu hijo asumirá cada vez más responsabilidades académicas, profesionales o financieras. Se trata de un proceso paulatino, en el que tu carácter como autoridad debe restar en imperatividad y ganar en confianza. A medida que crezca, puede que tu hijo elija opciones de vida que no habías contemplado, por lo que es importante que le permitas autogestionar su tiempo para fomentar el desarrollo pleno de su personalidad.

Los padres deben cumplir el rol del cuidador hasta que su hijo llegue a la edad adulta, te brindamos cinco sugerencias:

1 – Hazle ver que él es el responsable de sus actos y de sus decisiones. Por ejemplo, pídele que asuma ciertas tareas domésticas para que pase a considerarlas una obligación (tendrás que enseñarle a hacer lo que no sepa si va a independizarse).

2 – Comunícate abiertamente con él y escucha sus opiniones sin censura. Tu hijo ha de encontrar en el diálogo un espacio de seguridad y de confianza. Atrás quedan las normas, para dar paso a las charlas distendidas. Estas conversaciones te permitirán anticiparse a sus necesidades y empatizar con sus emociones, incluidos sus miedos.

3 – Ayúdale a establecer metas a corto y a largo plazo. En esta etapa, tu hijo perfilará sus gustos y aptitudes, y comenzará también a valorar sus opciones de estudio o empleo. Tu papel debe limitarse a aconsejarle y nunca a prohibirle hacer una u otra cosa. Pon en valor tu propia experiencia vital y trata de que no se creen falsas expectativas, y serás respetado.

4 – Incúlcale herramientas para el autocuidado, es importante enseñar a los jóvenes adultos a controlar la frustración. Para ello, ofréceles siempre una perspectiva positiva ante los problemas y anímales a crear sus propias redes sociales de apoyo.

5 – Trata de ser asertivo sin evitar los conflictos. Si tu hijo comienza a tomar decisiones que le perjudican, pide refuerzos para que intercedan por él. Los psicólogos coinciden en la virtud de ampliar las redes de cuidados a terceros, como pueden ser un familiar, un amigo o un profesional dedicado a la orientación.

 

Fuente: lavanguardia

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