«Memorias guerrilleras», una película donde los propios exinsurgentes narran sus historias

"Memorias guerrilleras", cuenta el proceso de reincorporación social de seis desmovilizados después de los acuerdos de paz de 2016 por el que las FARC dejaron las armas y se convirtieron en un partido político legal."Memorias guerrilleras", cuenta el proceso de reincorporación social de seis desmovilizados después de los acuerdos de paz de 2016 por el que las FARC dejaron las armas y se convirtieron en un partido político legal.
Medio centenar de exintegrantes de las extintas FARC decidieron el guión, produjeron y filmaron algunas historias elegidas en el proceso de regreso a la vida civil, resultado de lo cual se estrenó "Memorias guerrilleras", la primera película hecha íntegramente por exinsurgentes que viene a alimentar el precepto de que el cine constituye, de alguna manera, una herramienta de transformación social.
En 116 minutos, "Memorias…" cuenta el proceso de reincorporación social de seis desmovilizados después de los acuerdos de paz de 2016 por el que las FARC dejaron las armas y se convirtieron en un partido político legal, aunque algunos grupos disidentes mantienen la lucha armada.
El filme responde a una iniciativa de Ricardo Coral, guionista y director que nunca había apuntado a esta clase de cine. La idea se le cruzó mientras recorría una zona veredal del departamento de Cauca y vio que varios exguerrilleros se capacitaban en comunicación y producción audiovisual.
En verdad, Coral –figura reconocida en Colombia- estaba detrás de un proyecto propio y ambicioso: una película sobre Manuel Marulanda, Tirofijo, el fundador de las FARC. Pero entonces se le instaló una duda que funcionó como disparador y que era saber si era posible que los desmovilizados contaran, a su modo y con sus propias palabras, por qué habían llegado a la lucha armada y qué les pasaba ahora, en plena reconversión.
El resultado es un relato difícil de encasillar: no es una reivindicación de la lucha armada, no es una crítica al Estado y no es un documental, pero tampoco una ficción. Son cinco casos –elegidos entre alrededor de mil- en una suerte de collage.
"Es difícil de calificar. Para mí es ficción, desde el momento en que ellos mismos están actuando porque se recrean momentos. Pero definitivamente es un documento fílmico, que da cuenta de cómo funcionaba una organización que nunca se vio retratada de esa forma. Surgió como cinco cortos que se convertían en una película y cada una contaba su historia", relató Coral.
En declaraciones a Télam desde Bogotá, reveló que después alguien consideró que "hacía falta ver a los guerrilleros y ahí se sumaron las entrevistas. Después se agregó el 'making off', como una suerte de proceso pedagógico de cómo se hizo y así se fue llenando de 'parte documental'".
Las jornadas de producción superaron a menudo las 13, 14 horas diarias y el grupo de desmovilizados recibió asesoramiento únicamente de ocho profesionales de la industria del cine llegados especialmente desde Bogotá, que se esmeraron por no distorsionar ni el relato ni lo que los exguerrilleros querían mostrar.
De alrededor de mil historias iniciales, hubo una primera selección y quedaron 30, luego 10 y finalmente 5, aunque una de ellas tiene a dos protagonistas.
Coral destinó 4.000 dólares de su propio bolsillo para la producción, con la ventaja de que los "actores", las locaciones, la alimentación y hasta las luces y cámaras ya estaban en el Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (ETCR) de La Elvira, en el Cauca, pero después venía la posproducción, casi siempre más costosa.
Luego, el grupo ganó en 2019 el Premio a Posproducción del Fondo para el Desarrollo Cinematográfico entre 16 proyectos, lo que sumó otros 42.700 dólares y permitió terminar la película "con lujo de detalles", según Coral.
De alguna manera, la apuesta al cine independiente que implica "Memorias…" obligó a algunas novedades: además de su llegada a salas, puede verse a través de internet en el sitio memoriasguerrilleras.indyon.tv, una plataforma también desarrollada por excombatientes, y del pago de cada espectador (2,6 dólares) el 60% se destina a proyectos productivos de los desmovilizados.

#Colombia🇨🇴 | Un grupo de 50 excombatientes de las FARC cambiaron el camuflado y las armas por las cámaras y los focos para rodar "Memorias guerrilleras", la primera película escrita, actuada y dirigida por desmovilizados. @ConsejeriaDePaz https://t.co/pNKPqgJzqE

— Kienyke (@kienyke) October 13, 2021

Los ex FARC se agruparon en el Colectivo Audiovisual David Marín, un nombre que homenajea al protagonista, director de arte y fotógrafo de la película, asesinado en julio del 2019.
"Cinco historias paralelas que narran las vivencias de los y las combatientes en la guerra, sus temores y conflictos en el proceso de transición a una vida sin armas. Esta película es una visión del conflicto, contada por quienes lo sufrieron en carne propia. Nunca antes, la guerra en Colombia había sido narrada de tal manera", resume la sinopsis de la película en su sitio.
El trabajo se estrenó el 2 de este mes, una fecha nada azarosa: fue un 2 de octubre, también, cuando la ciudadanía colombiana, en 2016, votó No a los acuerdos de paz, después de una intensa campaña de las fuerzas de derecha, lo que obligó a renegociar el entendimiento.
TRAILER – Memorias Guerrilleras
Menos de un mes antes, vestidos íntegramente de blanco y ante presidentes y jefes de Estado de todo el mundo, el jefe de las FARC, Rodrigo Londoño, alias Timochenko, y el presidente Juan Manuel Santos habían firmado la paz en Cartagena de Indias.
En noviembre repetirían la rúbrica, sobre un texto ya renegociado, esta vez en Bogotá. El acuerdo le serviría a Santos para ganar ese mismo año el Premio Nobel de la Paz.
Y un poco antes, en septiembre, 1.000 excombatientes habían lanzado en la céntrica Plaza Bolívar de Bogotá el partido político Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC, ahora Comunes).
"Las críticas pueden decir lo que quieran, y yo responderé. Para los delitos ya documentados está la JEP (Jurisdicción Especial para la Paz). Acá ellos están haciendo un recuento de sus vidas, de cómo les fue a ellos", reseñó Coral.
"No todos fueron reclutados", sino que "hubo quien se sumó porque no había otra cosa que hacer, o por venganza porque los paras (paramilitares) mataron a sus padres o un hermano, o porque querían estudiar y la chance era esa", contó el cineasta y agregó: "Eso era el Estado para ellos. Yo no tengo por qué hacer un relato histórico. La subjetividad es total y es de ellos".

Pinceladas de la filmación

La decisión de impulsar a hacer una película a un grupo de guerrilleros desmovilizados en Colombia a partir del acuerdo de paz de 2016 entre el Gobierno y las FARC fue, además de una apuesta inédita, una fuente de situaciones curiosas desde lo humano y lo profesional, en las que a menudo hasta se colaba el humor, según el relato del productor, el cineasta Ricardo Coral.
La reconstrucción de ese proceso, hasta el estreno de "Memorias guerrilleras", dejó algunas reflexiones y momentos que Coral aportó en diálogo con Télam:
-"La filmación es bastante primitiva. 'No hay primeros planos', me dijo alguien. Pero claro, si estos chavales son exguerrileros. Un primer plano es sofisticado para ellos. La belleza está en lo que ellos cuentan".
-El equipo de apenas ocho profesionales llegó a La Elvira, en Cali, el 7 de agosto de 2017, y estaba previsto que el 14 el grupo hiciera entrega de sus últimas armas, así que el 8 de agosto filmar fue casi obligatorio. "Hicimos dos planos secuencias, que fue mi única participación en la película porque después nos quedábamos sin armas", contó Coral. Para el resto de las escenas se lograron unos "fusiles" que en verdad estaban hechos de madera y que se consiguieron en Cali.
-"Son todos muy jóvenes, de menos de 30 años, excepto Camilo, uno de 35. Y hay casos impactantes, como el de Xiomara, que tenía 29 en ese momento y estaba en la guerrilla desde los 11. 18 años ahí".
-"Se trató de un contacto humano que yo nunca había tenido porque mis asuntos siempre fueron muy industriales. Lo que más me tocó fue eso: lo humano. Una chica había perdido a su hermana. La habían matado los paramilitares. Desde sus 13 años que no lloraba. Y vio una escena, haciendo la claqueta (la pizarra que marca el inicio de escena), y después se fue muy rápido. Y era que hacía 20 años que no lloraba y tuvo su momento de catarsis. No pudo parar de llorar en tres días".
-"El proyecto de (el máximo jefe de las extinta FARC Manuel) Marulanda está en pie, pero es muy caro. Yo quiero hacer un fresco sobre la historia del conflicto. Y Marulanda abarca todo. Con dos años de escuela primaria tuvo en jaque a toda la institucionalidad colombiana, con un proyecto político. Sería un retrato de la modernidad en un país feudal".

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