Murió el padre de Adele: una amarga relación rota hace una década

12/05/2021 14:54

Actualizado al 12/05/2021 14:54

Alguna vez Adele dijo: "Si vuelvo a ver a mi padre, el hombre que me abandonó, podría escupirle la cara". Ese hombre, Mark Evans, acaba de morir a los 57 años sin haberse reconciliado con su famosa hija.

Evans murió a raíz de un cáncer de intestinos, según informó el diario británico The Sun. La larga enfermedad no alcanzó para acercar a padre e hija, que se pelearon definitivamente en 2011.

Ese año tuvieron una fuerte pelea de la que nunca se conocieron los detalles exactos. Pero todo indica que las declaraciones indiscretas que él hizo a la prensa sensacionalista fueron la gota que terminó de romper el corazón de su hija.

Adele. Su padre la había abandonado a su madre y a ella, cuando tenía 2 años. Foto Archivo Clarín

Adele. Su padre la había abandonado a su madre y a ella, cuando tenía 2 años. Foto Archivo Clarín

La pelea

En concreto, el hombre se refirió a que la tumultuosa vida amorosa que lleva la cantante, que está reflejada en las letras de varias de sus canciones, podría deberse a los sentimientos de pérdida y abandono que surgieron en ella cuando él se fue de su vida.

Esa afirmación sólo hizo que Adele sintiera aun más rechazo hacia él: “No volverá a tener noticias mías", dijo en su momento. "Volver después de diez años y decir: ‘Tal vez su problema con los hombres se reduzca a mí’. Está arruinado. ¿Cómo se atreve a hacer comentarios sobre mi vida? Hace que me hierva la sangre”.

Allegados a la cantante dicen que ella está conmocionada por la muerte de su padre. Tal vez esté lamentándose no haberse acercado al padre una vez que se enteró de que estaba gravemente enfermo.

Mark Evans, el padre de Adele. Foto Archivo Clarín

Mark Evans, el padre de Adele. Foto Archivo Clarín

Fue en 2013 cuando Evans reveló que sufría un cáncer intestinal. En una entrevista posterior a esa declaración, afirmó que solo quería volver a reencontrarse con su hija, con la que llevaba años sin hablarse.

Dos años más tarde, admitió que había sido un “padre podrido” para ella en los años de su infancia. Y se refirió en detalle a su alcoholismo.

“Bebía dos libros de vodka y siete u ocho pintas de cerveza cada día. Fue así durante tres años, solo Dios sabe cómo sobreviví”, dijo.

Una entrevista de su padre a "The Sun" encendió el enojo de Adele. Foto Archivo Clarín

Una entrevista de su padre a "The Sun" encendió el enojo de Adele. Foto Archivo Clarín

Agregó que estaba “profundamente avergonzado” por la persona en la que se había convertido, y que lo único bueno que había hecho fue asegurarse de que su hija “nunca” lo viera “en ese estado”.

El abandono

Cuando Adele nació, en la radio sonaban Two Hearts (Phil Collins) y A Little Respect (Erasure). Hablamos de una familia de clase media de Tottenham, Londres.

La inscribieron como Adele Laurie Blue Adkins. Era 5 de mayo de 1988 y la relación de sus padres ya aparentaba ser un vínculo frágil. Penny Adkins, su madre, masajista, apenas tenía 18 años al momento del parto. Su padre, galés, esperó a que Adele cumpliera dos años y las abandonó.

El portazo aquel, que Adele no recuerda, marcó su crianza. ​Inexperta, con miedos, su mamá Penny decidió que se mudarían a Brighton. Logró conseguir trabajo como fabricante de muebles y como coordinadora de actividades de aprendizaje para adultos, y formó pareja otra vez.

Adele, flaquísima, tras su trabajo con un entrenador personal. Foto Archivo Clarín

Adele, flaquísima, tras su trabajo con un entrenador personal. Foto Archivo Clarín

Así, cuando Adele tenía 11 años llegó otra mudanza. Vuelta a Londres, junto a su madre y esta vez junto su padrastro. Se instaló en Brixton. Más tarde se movieron a los suburbios del distrito West Norwood.

Cuando Evans se separó de la madre de Adele, la futura cantante siguió pasando las vacaciones escolares en Gales con sus abuelos paternos y su medio hermano Cameron, pero en 1999 su abuelo John murió.

Entonces Mark colapsó y se hundió aún más en sus adicciones. Ahí fue cuando perdió completamente el contacto con su hija.

"Perder a mi padre fue lo peor que me pasó”, declaró alguna vez Adele. “Lo amaba mucho. Él lo era todo para mí. Una de las cosas más difíciles para mí es saber que él nunca me vio actuar como cantante, que nunca vio en lo que me convertí”.

Adele, en una presentación en "Saturday Night Live". Foto Archivo Clarín

Adele, en una presentación en "Saturday Night Live". Foto Archivo Clarín

Escalera a la fama

La muchacha superpoderosa de las baladas empezó a cantar a los cuatro años. A los 14 tuvo su "despertar musical antes que sexual": descubrió unos discos de Etta James y Ella Fitzgerald en una tienda de antigüedades de jazz y se puso como objetivo "tomarlas como inspiración e intentar sonar más o menos bien".

Estudió en The Brit School, una escuela de artes dramáticas. Un día subió a Myspace unos demos. Golpe de suerte: en esa vieja red fue descubierta por ejecutivos de la música discográfica.

Cuenta en viejas entrevistas que pensaba que el hombre que la contactó era "un pervertido suelto en Internet", por lo que fue a la reunión acompañada. A los meses, firmó un contrato.

Adele, cuando su carrera empezaba a despegar. Foto Archivo Clarín

Adele, cuando su carrera empezaba a despegar. Foto Archivo Clarín

En 2008 lanzó su álbum de estudio debut titulado 19, edad que tenía en ese momento. La popularidad en los Estados Unidos empezó cuando se presentó en el programa Saturday Night Live.

Su siguiente disco, 21, publicado en 2011, fue un éxito aún mayor. "No quisiera volver a sentirme como cuando escribí 21. Fue espantoso. Me sentía miserable, sola, triste, enojada, amargada. Pensaba que me iba a quedar soltera el resto de mi vida. Pensé que nunca más me iba a enamorar", admitió años después.

Reaparece el padre

Cuando Adele se hizo famosa, su padre reapareció en su vida para enfurecerla. Vendió una entrevista al diario The Sun, el mismo que ahora está informando sobre su muerte. En la nota, Evans dijo aquello de que ella sufría de complejo de abandono, lo cual la llevaba a tener dificultades en el amor.

La ira de Adele giró por el planeta: "Estaba lista para empezar a tener una relación con él. Pero nunca va a oír hablar de mí de nuevo, porque no hay nada que me haga enojar más que mi papá siendo sobornado por la prensa".

El padre de Adele trabajaba como plomero y vivía en una modesta casa alquilada en Bridgend, Gales del Sur. En los últimos tiempos había cambiado de oficio y sobrevivía como cadete de un servicio de mensajería.

En 2017, cuando Adele ganó cinco premios Grammy, usó su discurso para dirigirse a su padre y sentenciar su relación. Foto Archivo Clarín

En 2017, cuando Adele ganó cinco premios Grammy, usó su discurso para dirigirse a su padre y sentenciar su relación. Foto Archivo Clarín

Según algunos de sus amigos, el hombre no paraba de proclamar su desconsuelo por no haber recuperado la relación con su hija. Decía que le escribía cartas todos los meses y nunca recibió respuesta.

Amargado, decía sobre Adele: “No debe tener ninguna duda de que quiero verla, saber qué le pasa y demostrarle que la quiero y necesito desempeñar un papel en su vida. Pero obviamente se puso en mi contra y me siento impotente para hacerla cambiar de opinión”.

En 2017, cuando Adele ganó cinco premios Grammy, usó su discurso para dirigirse de alguna manera a su padre y sentenciar su relación: “Gracias a mi representante, porque mi regreso ha sido completamente planeado por él. Lo has hecho de un modo increíble y te lo debo todo", arrancó.

Y completó: "Hemos estado juntos durante diez años y te amo como si fueras mi padre”. Pero continuó para aclarar: “Te amo tanto. No amo a mi padre, eso es lo que pasa, así que decirlo así no significa mucho. Te amo como amaría a mi padre”.

POS

Mirá también


Lady Gaga revoluciona las redes con un llanto que se hizo viral

Lady Gaga revoluciona las redes con un llanto que se hizo viral


Sophia Loren, la gran diva italiana que ganó dos Oscar y fue presa

Sophia Loren, la gran diva italiana que ganó dos Oscar y fue presa

Recibir newsletter